H2: the rules of the game

H2: Las reglas de juego

El hidrógeno limpio está llamado a jugar un papel determinante en la consecución de los objetivos de descarbonización, pero para alcanzar todo el potencial del hidrógeno es necesario que crezca su mercado, ya que en estos momentos se encuentra en un estado de desarrollo muy temprano, incluso inexistente en muchas regiones.

Para lograr el avance del mercado, es vital desarrollar cada uno de los eslabones de la cadena de valor, a grandes rasgos: producción, transporte y distribución, comercialización y, por supuesto, la demanda. En particular, los costes de producción deben ser inferiores a los precios de sustitutos del hidrógeno para conseguir generar la demanda necesaria.

A pesar de que el mercado se encuentra en un estado de desarrollo muy temprano, comenzamos a observar el desarrollo de proyectos conjuntos entre productores de hidrógeno y agentes industriales que lo puedan consumir. Ejemplos de esto son el Corredor Vasco del Hidrógeno, el Vall de L’Hidrogen de Catalunya, el Valle del Hidrógeno de Aragón o el Clúster del Hidrógeno de Castilla-La Mancha. Con el nacimiento de cualquier mercado, la regulación siempre es un factor importante a tener en consideración.

Evitar cuellos de botella regulatorios

Tanto los (potenciales) productores como los consumidores de hidrógeno exigen al unísono una regulación que garantice la seguridad jurídica y viabilidad económica de sus inversiones. Algunos agentes clave consideran necesarias subvenciones a la generación de hidrógeno tanto para hacer del hidrógeno limpio una fuente de energía limpia competitiva, como para incentivar las reducciones de costes en su producción. Además, la Comisión Europea se muestra determinada a regular la actividad de transporte de hidrógeno aún en una fase incipiente.

El transporte de hidrógeno tiene el riesgo de ser un cuello de botella en el desarrollo del sector. Se trata de una actividad que, en caso de funcionar con una nueva infraestructura, requiere de grandes inversiones de capital. A su vez, debido a las grandes economías de escala, la actividad está potencialmente sujeta a regulación. Por lo tanto, una adecuada regulación de las redes transporte ejercerá una gran influencia sobre la manera en la que se desarrolle el mercado de hidrógeno. Es fundamental que la regulación no lastre el desarrollo de un mercado que enfrenta retos tremendamente complejos en otros muchos aspectos.

A pesar de que, a día de hoy, la mayoría de los proyectos de producción y consumo de hidrógeno se desarrollan en entornos en los que la producción de hidrógeno tiene lugar cerca de su consumo, para permitir el transporte de hidrógeno de sitios donde su producción es más barata a lugares con elevada demanda, será necesario construir infraestructura para el transporte de hidrógeno. Por ejemplo, Nortegas ha iniciado la tramitación del proyecto BenortH2, que incluye un hidroducto de 16,5 kilómetros. De manera similar, Petronor está realizando un hidroducto que conecte la refinería de Petronor con el Parque Tecnológico de Abanto.

Cuestiones alrededor de la regulación de la infraestructura de transporte

Teniendo en cuenta que el hidrógeno comienza poco a poco a tener usos industriales, agentes de la industria y suministradores de hidrógeno se plantean interrogantes alrededor de la regulación de la infraestructura de transporte de hidrógeno, como lo son:

  • Obligaciones de acceso a la infraestructura: un requisito común en las infraestructuras de transporte y distribución de electricidad o gas es la obligación de dar acceso a terceros. Existen diferentes mecanismos para hacerlo. Por ejemplo, la obligación de acceso bajo condiciones reguladas, o la obligación de dar acceso con unas condiciones negociadas y con determinado grado de transparencia sobre ellas. Los requisitos de acceso a terceros también pueden funcionar como contraprestación a las subvenciones recibidas.
  • Remuneración por la construcción de nueva infraestructura de transporte: En lo que respecta a este tema es importante establecer quién soporta el riesgo de demanda y determinar los incentivos a la eficiencia de la empresa transportista. Se pueden establecer diferentes metodologías para asignar estos riesgos como son, por ejemplo, la del Price Cap, Allowed Revenue Cap o Cost Plus.
  • Separación de bases de activos gas natural e hidrógeno: la regulación puede permitir la integración u obligar la separación de ambas actividades para diferentes entornos regulados. La integración de ambas actividades en el mismo entorno regulado permitiría los subsidios cruzados entre las tarifas de gas y de hidrógeno, y como consecuencia, entre sus respectivos consumidores.
  • Régimen de tarifas para el transporte de hidrógeno: el regulador, a partir de la metodología de remuneración de los activos, puede establecer diferentes maneras de reflejar los costes en las tarifas de acceso.
  • Posibles restricciones de integración vertical entre productores de hidrógeno y propietarios de la infraestructura de transporte: la integración entre empresas productoras de hidrógeno y propietarias de infraestructura de transporte podría verse limitada por la regulación con diferentes niveles de exigencia.
  • Subvenciones: se contemplan subvenciones a diferentes niveles, con el fin de contribuir a nivelar los precios del hidrógeno a los de sus sustitutos. Por el lado del desarrollo de infraestructura, juegan un rol importante el estatus de Projects of Common Interest, así como el fondo Connecting Europe Facility (CEF). Además, el borrador de la Directiva Europea que regulará el sector del hidrógeno contempla otorgar descuentos en las tarifas a pagar por los consumidores de hidrógeno.

Actualmente, la Comisión Europea avanza en el debate de la futura Directiva. Esta Directiva, y la manera en que se implemente en los distintos Estados Miembros, tendrá implicaciones en lo que respecta a:

  • La estructura del mercado o el grado de competencia;
  • Los incentivos a la inversión en infraestructuras y los riesgos asumidos por las partes implicadas;
  • Los incentivos a la eficiencia de costes;
  • La velocidad de desarrollo del sector del hidrógeno; y
  • Los precios del hidrógeno para los consumidores.

Podría pensarse que la solución es tan sencilla como aplicar la regulación existente en los sectores de electricidad o de gas. Sin embargo, es importante tener en cuenta que la liberalización de estos dos sectores se desarrolló en el momento en el que los respectivos mercados eran relativamente maduros. No obstante, en el caso del hidrógeno las circunstancias son muy diferentes, ya que se trata de un sector naciente en el que los riesgos de mercado son altos.

En cualquier caso, queda claro que el desarrollo del sector del hidrógeno no vendrá sin desafíos. La regulación debe facilitar un rápido desarrollo del sector, pero que al mismo tiempo genere los incentivos adecuados y garantice un nivel de competencia beneficioso a largo plazo. Además, la regulación también puede ser una palanca para un sector con enorme potencial de crecimiento, y las medidas regulatorias adoptadas jugarán un papel determinante en los años venideros.